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El rock de hoy

Posteado en Música con etiquetas, , sobre 09 Junio, 2008 por psmoguel

Quiero advertir que esta entrada será de música, lo cual parece aburrir a todos menos Gunds, pero como me toca plantear un tema, aunque no les parezca, se la pelan, já.

Un amigo últimamente anda inquieto diciendo por todas partes que se están terminando los grupos legendarios del rock, y a cambio no están surgiendo unos nuevos. Bueno, yo ya le dije que más bien sus oídos están comenzando a envejecer, pero él no me cree. Así que, propongo que los compañeros melapios den una opinión al respecto, claro está, después de leer la de su padre:La Evolución del Rock

A mi gusto sí hay mucho rock bueno en estos días. Ya estoy cansado de escuchar desde siempre que el rock ha muerto. A quienes afirman eso les pregunto: ¿pues qué cochina estación de radio oyen comúnmente? ¿o será acaso que creen que MTV sigue siendo la onda? Además eso de que el rock ha muerto creo que se viene diciendo desde 1970 o por ahí.

En fin, yo creo que aunque se nos van jubilando poco a poco Led Zeppelin, Pink Floyd, Rolling Stones y un largo etcétera, también nos van surgiendo unos Mars Volta, Muse, Strokes o White Stripes, por mencionar sólo algunos.

Por supuesto que uno no puede distinguir el “clasicismo” de una banda con sólo dos o tres discos, pero sin duda se escuchan cosas muy interesantes por ahí, si uno busca apropiadamente.

Me imagino a algunos amantes de lo retro diciendo a principios de los 80’s que Joy Division o The Cure o The Smiths eran buenos, pero no llegarían a ser grandes leyendas. Y bueno, la historia rocanrolera dice justo lo contrario. O en los 90’s alguien habrá pensado que Pearl Jam y Soundgarden eran sólo parte de una moda. Y así siempre.

Al menos ahora, después de varias pruebas contundentes, ya casi no existe nadie que opine que Radiohead o Beck o Nine Inch Nails son efímeros.

Ahora, mis gallos de nueva generación son The Klaxons, Vampire Weekend y Arcade Fire. ¿Los suyos?

(Nota: los que odian todo el rock creado después de 1970, me la pelan)


Hace poco hablaba con una buena amiga sobre el rock en español, me hablaba de lugares de reunión y de toda una actitud al respecto. Hablaba, con cierta nostalgia, de que el rock (en español) se extingue… “Y no se trata de sonidos, se trata de toda una actitud” decía P. Cerati.

Y me puse a ver lo que en las estaciones de radio califican como nuevas bandas de rock en español, y hablaban de Motel, Moderato (lo cual me produjo una carcajada) Maná (otra carcajada) Camila, unos hermanos como gemelos que no recuerdo cómo se llaman, y de un grupo que se llama panda (¿hay un grupo que se llame así?) y pude entender un poco de aquella charla. Solo que con esos fulanitos ni sonidos ni actitud.

Esos grupitos nuevos me la pelan. En cambio, Radiohead, los venero.


Hice un ejercicio, para no dejar sin respuesta esta entrada, pero me temo que no fue suficiente. El ejercicio es inventariar lo que tengo en iTunes como más escuchado, y también lo que tengo con cinco estrellas (sólo 76 rolas, de 1234 que tengo, tienen cinco estrellas). Ahora, de todo eso, seleccionar lo que es rock, y luego, seleccionar lo que es actual. Francamente, para mí esos son conceptos difusos: ¿distinguir el rocky de l popy? seguro se puede, pero con más estudios en música que los que yo tengo. Normalmente, divido rock y pop por el nivel de ruido y por el espíritu rebelde, no por la estructura musical o cosa parecida. Segundo problema: ¿qué es actual? ¿Si los Rolling Stones sacan un disco mañana, son actuales? ¿Si una banda salió hace 10 años y la sigue rolando es actual? ¿y hace 5?

Tons, sí voy a decir cuáles son los grupos más o menos actuales que me molan mogollón, pero mientras lo digo me doy cuenta de que ahora ya no venero bandas como lo hacía cuando era más chamaco. Supongo que algo le pasa a los que claman, cada generación, que el rock ha muerto o que la música tal ha muerto: más bien ellos ya no se entusiasman tanto (ni yo tampoco) con unas cuantas bandas, sino que la veneración se traspasa a rolas específicas o a movimientos musicales amplios. Así, a uno le parece que la música popular ruidosa rebelde pierde fuerza, pero es sólo porque el hombre es la medida de todas las cosas, como decía mi primo Aris.

Y bueno, haciendo el triple flitrado que ya dije: (1.-sólo entre las 25 más escuchadas, o con cinco estrellas; 2.- que me parezca rock; 3.- que me parezca relativamente actual), podría decir que los grupos que me entusiasman son: Kate Havnevik, Massive Attack, Radiohead, Oasis (no me maten, son los viejitos del ramillete), Sigur Ros, Air (el de los franceses), Hoku (sí, Hoku ¿y qué?). Bueno ya. Hora de ir a regar el tepache a otra parte. Pelaos los unos a los otros.


Gunds ElfCreo que estamos tocando muchos niveles con este mensaje, y no se por donde empezar a referirme a ellos.

El primer nivel, el del amigo de Pedro que decía que no hay bandas legendarias, tiene que ver con el material del que estan hechas las leyendas. Generalmente es material que reconocemos en toda obra de arte impresionante. Es una sensación visceral qur cuando somos más jóvenes está mezclada con la sensación de lo novedoso y de reconocer lo original, y es claro que cuando somos menos experimentados la mayoría de las cosas nos parecen nunca antes vistas (especificamente, porque es muy poco lo que hemos visto antes, ¡jha!). Pero aún así hay algo en las obras maestras, en el arte bien ejecutado y que es expresión del virtuosismo, la genialidad, la creatividad excepcional, que nos permite a los demas reconocerlo casi de inmediato. En mi caso, es una sensación ligeramente vertiginosa, una contacción de los músculos abdominales, una lucidez que me dice “esto es especial”.

Y lo mejor es que te queda el recuerdo claro. Sábes, simplemente sabes. Que acabas de ver una pintura fantástica, o de oir una obra musical que resistirá el paso del tiempo.

Yo sé que en 30 años de experiencia, no he dejado de encontrar canciones “nuevas” o “viejas” (y lo pongo entrecomillado, por razones que explicaré luego) que sé que son buenas canciones. Especialmente de rock.

Y aqui aparecen los otros dos niveles. Uno, el del paso del tiempo. La única medida de algo para “volverse clásico” es cuanto perdura con el paso del tiempo, y mientyras no tengamos una máquina del tiempo no tenemos manera de contrastar nuestra afirmación de que tal o cual canción o tal o cual grupo serán clásicos. Esto es algo que cualquier apostador odia y que representa le riesgo más fuerte de los futurologos de cualquier tipo. Yo me conformo con sumar el tiempo que ha pasado entre que la música fue compuesta, el tiempo en que yo la escuche y el presente, y si el saldo es alto en años, y se mantiene vigente mi percepción de lo bueno que es el sonido, entonces declaro su cualidad de “clásico” o de “legendario” o de perdida de “oldie but goldie”. Los transeuntes escuchan mi declaración y les vale madres, por suerte.

El otro nivel es el de la novedad. Es un nivel que está directamente reclacionado con la experiencia. Y es la razón del entrecomillado que puse. Hay música nueva que fue hecha hace mucho tiempo pero que es nueva porque la experimentamos por primera vez. Tengo un curioso hueco en mi experiencia musical, entre los años 1995 y 2001, marcados por mi salida de la Universidad y mi matrimonio. En esos años como que me estanque en mi coleccion de discos, en mis MP3s de cosas conocidas o de cosas raras de grupos conocidos, y las únicas novedades musicales las conocía enbase a lo que pasaba en el radio en horas de programación normal, es decir, música nueva pero “mainstream”, no propiamente los 40 principales pero casi. Después del 2001 y por influencias diversas empecé a oir lo bueno que de alguna manera me había perdido en tre el 95 y el 01, y me di cuanta que un grupo viejo puede ser nuevo y que muy probablemente me hubiera impactado su música de la misma manera si los hubiera oido cuando salieron que cinco años despues. Extendí el experimento a muchos grupos y obras de todas las décadas desde los cincuentas. Descubro novedades de los 60s, de los 70s o de los 80s, que no fueron experiencia propia pero que me permito convertir en experiencia apropiada. Cosas como la red social de Last.FM o las listas de “lo mejor de” me sirven como base para mis descubrimientos y lo que me hace falta es tiempo para tanta cosa nueva que escuchar.

Y de ahi mi optimismo a que bandas y música “legendarios” siempre ha habido y siempre habrá.

Y uno pensaría que la capacidad de asombro o la sensación visceral de “esto es muy bueno” se atenuarían despues de haber escuchado y atesorado mas de 30 mil tracks… pero no. Hoy día escucho obras de Vampire Weekend, LCD soundsystem, Jakobinarina, Fratellis, Clap your Hands say yeah, Bloc Party, Arctic Monkeys, Scissor Sisters, o Get cape wear cape fly y decir Aqui hay algo bueno y perdurable. Y son tan nuevos para mi como mis descubrimientos de esta semana: funkadelic (One nation under a groove), Elvis Costello (Empire bedroom), Oscar Peterson (Night Train)  y los dos primeros discos de Black Sabbath.

Como dije en un mensaje pasado: El rock se convirtió en fenómeno comercial, lo cual mató su espíritu original, pero afortunadamente fue resucitado por el Punk en terminos musicales y por la internet en términos de difusión. Es gracias a los punketos que no nos quedamos atorados con rock insulso e inofensivo, y es gracias a internet que podemos escuchar algo nuevo todos los dias, sin depender de los mercachifles para las recomendaciones.

Y terminaré con uan recomendación que quizás representa mejor todo esto que digo: el último disco de Ministry, “Cover Up”. Un disco de covers de una banda legendaria. Geniales versiones de canciones de Dylan, Doors, Lois Armstrong y Rolling Stones, entre Otros. Y es que otra medida de lo legendario es la cantidad de veces que es covereado.


Nuevos modelos en la música

Posteado en Música con etiquetas, , , , , , , , sobre 09 Mayo, 2008 por psmoguel

peter mürpherEl modelo de la industria musical está cambiando. En realidad lleva varios años haciéndolo, pero hasta ahora empiezan a notarlo las disqueras y los grupos más importantes de la actualidad.

Radiohead, Nine Inch Nails, Coldplay, The Offspring y algunos más comenzaron a regalar su música a través de internet. Esto está acelerando el proceso dentro de las discográficas, a quienes no les queda otro remedio que avanzar con los tiempos.

Muchas bandas novatas se han quejado por ello. Alegan que así será difícil para ellos crecer dentro del panorama musical. Sin embargo, yo digo: ¿qué no es más fácil darse a conocer a todo el mundo mediante internet? Y los millones que sueñan ya llegarán si son buenos, al llenar todos sus conciertos.

Las grandes empresas también se han dado cuenta del asunto, así que empiezan a modificar patrones poco a poco. Por ejemplo, Live Nation es una compañía que se encarga de contratar artistas para encargarse de sus conciertos, su mercancía publicitaria y sus discos. Hasta ahora grandes como U2, Madonna o Jay-Z han firmado con la empresa, y lo que se conseguirá mediante este modelo será reducir los costos de los discos, y enfocarse a ganar dinero mediante las presentaciones en vivo y los artículos promocionales de las bandas.

Otro caso es el del sitio Qtrax, el cual te permite obtener su programa P2P para descargar música gratis y legal, mediante el financiamiento publicitario y los acuerdos con grandes disqueras, como Universal.

Es más, tanto están cambiando las cosas, que ahora hasta los viejitos quejumbrosos de Metallica (quienes hicieron tremendo alegato en contra de Napster, allá por el 2000) planean regalar su próximo álbum.

Yo creo que las modificaciones en la forma de adquirir la música son benéficas para todos: los grandes artistas ya no tienen nada qué perder, los nuevos se dan a conocer y, finalmente, los consumidores tenemos un margen más amplio para elegir lo que nos gusta y lo que no.

Ah, y por cierto, los de Metallica me la pelan.


L4z4rus La tendencia que comenta psmoguel podría ser un espejismo. Tal vez, digo sólo tal vez, podría ser una moda pasajera, considerar que es “in” el regalar la producción musical, con tal de que se venda muchísimo en conciertos y en parafernalia para fans. En todo caso, seamos conscientes de que ese esquema no puede funcionar para todos los tipos de producción musical. Por ejemplo, la música clásica no va a sarlir a mano con este modelo. Tampoco los músicos de estudio (vamos, rebusca en tu memoria, todos conocemos algunos), que no tienen pretensiones de hacer conciertos ni de mostrar una imagen públca más allá de sus discos, podrían utilizar convenientemente esta posibilidad. Los Beatles, que siempre son referente, probablemente no hubieran pensado en embarcarse para hacer el Sargent Pepper’s… con este esquema, sino que nos hubieran dado más Twist and Shout (Twist and shout, uuuuu). Vamos, que el esquema puede o no ser una tendencia más o menos permanente, y esa tendencia puede ser más o menos generalizable.

Una vez relativizado el asunto, pensemos en las ventajas que podría tener que al menos algunos músicos utilicen este esquema: en vez de hacer discos de larga duración con dos o tres buenos sencillos y mucha basura de relleno música de baja calidad, existirían sólo los sencillos buenos (eso ya alguien lo había comentado, no sé si aquí o en otra parte, la edad no me ayuda con las referencias). Por otra parte, los que escuchamos mucha música pero no nos interesa la parafernalia para fans ni creemos de manera mística en los conciertos, veríamos aliviado nuestro bolsillo. Finalmente, esas banditas que se quejan y chillan “porque no vender sus discos les hará más difícil la proyección que se merecen” deben ser los que están en la música por la lana. Yo siempre he creído que los músicos que vale la pena escuchar están en la música, en su gran mayoría, por la música en sí y no por la lana, así que no perdemos nada si los chavitos chillones dicen que ellos nomás no le entran con este esquema (¿te imaginas un mundo musical sin britneys ni timbiriches? sería bonito ¿no?).

Finalmente, para aquellos que quieren hacer resonancia del argumento estúpido de Metallica de que matar el negocio de la música es matar a la música en sí, les recuerdo que música siempre ha habido, y sólo ha sido utilizada como negocio en los últimos 15 siglos (y de hecho, me muerdo la lengua, porque ha de ser un negocio decente desde hace apenas unos 5 siglos, y buen negocio apenas desde principios del siglo XX; antes se malvivía de la música ¡pero qué historias se podían contar por los pueblos!). Creo que liberando a lá música de la carga comercial podríamos ver el surgimiento de muchas propuestas frescas, y la muerte de los “artistas” inflados por los medios. Y esta tendencia podría ser seguida, tal vez, por el cine, la televisión (o su equivalente evolucionado) y los medios informativos. Estamos hablando de la posibilidad de que la información vuelva a fluir sin intereses creados.

Estoy de acuerdo en algo con psmoguel: Los de metallica me la fanfun fifis-fifis.


atzin¿Nuevos modelos en la música?

Me hace pensar en nuevas formas de expresión musical (géneros, intérpretes, ritmos, sonidos). La industria musical ha recuperado, al menos en el contexto nacional, ritmos autóctonos que con nuevas versiones han incluido mezclas de sonidos actuales. Algunos de los resultados son desastrosos (en la mayoría) algunos otros honran la tradición.

…por otro lado una de las ventajas que ha traído ésta era de la globalización es mezclar sonidos de diversas partes del mundo, lo cual hace del viaje musical aún más divertido.

Paradójicamente, aunque producto de la globalización, no caben en la venta globalizada. Claro está que solamente las expresiones de calidad subsisten.

En todo caso, muchos apuestan a que la adquisición por Internet reemplazará a las tiendas de discos, personalmente lo dudo.

Pensemos en México, país de gran piratería, aunque cada vez hay mayor acceso a una computadora con acceso a internet… 10 pesos por disco quemado bajado de Internet…suena atractivo.

Me la pelan.


Quizas el nuevo modelo de la música fue el modelo comercial que surgio como confluencia de la radio, los fonogramas y que dio nacimiento a un mercado. Estamos hablando de los primeros años del siglo 20. E insisto en mi observación que fue el fenómeno Beatle el que convirtió este mercado en el un mercado masivo y cambió las reglas del juego al grado de que la actividad de grabar musica y venderla se volviera propiamente una industria.

La actividad de componer música, esa es otra historia. En palabras del inmortal Woody Guthrie:Woody Guthrie

“This song is Copyrighted in U.S., under Seal of Copyright # 154085, for a period of 28 years, and anybody caught singin it without our permission, will be mighty good friends of ourn, cause we don’t give a dern. Publish it. Write it. Sing it. Swing to it. Yodel it. We wrote it, that’s all we wanted to do.”

“Esta canción tiene reservados los derechos de copia en los EEUU, bajo el sello de Derechos de Copia # 154085, por un periodo de 28 años, y cualquiera que pesquemos cantandola sin nuestro permiso, serán unos nuy buenos cuates nuestros, porque no nos importa un bledo. Publiquenla. Escribanla. Cantenla. Bailenla. Hagan gargaras con ella. Nosotros la escribimos, eso era todo lo que queriamos hacer.”

Creo que lo que está pasando más bien es que estamos destruyendo el “nuevo modelo” para regresar al modelo de cientos de años, donde el compositor y el interprete ganan directamente de los que escuchan su música y de sus mecenas, y no hay una “industria” que mantener con sus composiciones. Acabo de ver “Amadeus” y aparentemente Mozart y muchos otros ganaban más de dar clases (eso si, a las hijas de los nobles) que de dar conciertos o ser exitosos en la ópera… Los conciertos y las obras de teatro exitosas les servian para tener prestigio y asi tener pupilas ricas a las cuales educar…

Este asunto de que el mercado como lo conocimos consistía en discos que había que tener a cambio de nuestro dinero y que ahora no hay discos, solo bits que puedes convertir a música si quieres, y esto es sal digital sobre las babosas discográficas, que en su retorcimiento moribundo solo tienen ideas tan idiotas como tratar de controlar esos bits como si fueran átomos. El terrible golpeteo uno-dos que va a llevar a la tumba a la “industria de la comercialización de la música” está formado por los izquierdazos de los artistas que optan por proporcionar el download gratis y los derechazos del rechazo al Manejo de Derechos digitales o DRM por sus siglas en inglés. Aqui me parece apropiado citar, y por tanto citaré a Cory Doctorow, autor de ciencia ficción, cuyos libros estan disponibles de manera gratuita bajo licencia creative commons

DRM: The worst technology idea since the electrified nipple-clamp is “Digital Rights Management,” a suite of voodoo products that are supposed to control what you do with information after you lawfully acquire it.

DRM: La peor idea tecnológica desde las pinzas electrificadas para tetillas es la de “Manejo de derechos digitales”, un conjunto de productos voodoo que supuestamente controlaran lo que haces con la información despues de que la has adquirido legalmente.

Pinzas para tetillas
Yo creo que no se trata solamente de tener nuevas formas de adquirir la música, sino que el verdadero punto de flexión es ese “precio: lo que quieras” al cual le podias poner “0″ y asi tener tu música gratis. Loas a Radiohead.