¿Cuanta gente conocen que no le guste o de plano odie a Los Beatles? uno de ellos es John Waters, a quien considero el defensor del mal gusto como estilo de vida. En una entrevista reciente con la revista Details, que se puede leer en linea en www.men.style.com le preguntan:

Q: You’re critical of the Beatles. Do you really hate them
A: I don’t want to say I hate the Beatles. I don’t own any of their records. They ruined rock and roll. They put Motown out of business. So I never bought a new record ever until punk came out. The Beatles led to the Monkees. And it was a little hard hearing Lennon sing about “no possessions” when he was living in the Dakota. I was a yippee. Hippies got on my nerves. We made fun of hippies. I didn’t know it, but I was waiting for punk. And so that’s what I mean about the Beatles. I know they were amazing songwriters and all that, but I liked the Rolling Stones. I would’ve rather been at Altamont than Woodstock.
Quiero coincidir al menos parcialmente con J. Waters. Los Beatles como fenómeno en la música establecieron un standard. El éxito de un músico Pop se mide aún en nuestros dias comparándolo con los Beatles. ¿Será que sin Beatles jamás hubieramos tenido rockstar system? También es cierto que su popularidad trascendió mercados, le abrió los ojos a los mercaderes de la música en cuanto a las posibilidades de marketing del rock en multiples nichos. Los Beatles eran música para adolescentes de 10 a 90 años… y lo siguen siendo.
¿Que haces cómo músico si te miden contra los Beatles en términos de calidad musical y éxito del mercado? ¿Es justo para los consumidores de música que por ofertarnos mil clones que pretenden “ser como los Beatles” el stablishment no nos ofrezca el millón de creadores musicales que nada que ver con el modelo establecido?
Donde concuerdo completamente con Waters es en el papel de la música punk como la catarsis anti-beatle. El punk, y su actitud DIY le regresaron su aspecto irrespetuoso y grosero al rock. El punk se gesta en los alrededores de 1975, y al detonar en la escena hace trizas el concepto de rock como musica respetable, faltaba ahora hacer trizas el stablishment comercial. Creo que el mismo papel que tuvo el punk pero desde el punto de vista de mercado lo tomó el combo mp3/internet. Las descargas en línea, que se gestan a partir de 1995, son la corriente anti-Beatle que faltaba, para destruir lo que los Beatles hicieron pero en el terreno del negocio musical. La evidencia está en que vivimos un tiempo donde los albumes Long Play han dejado de tener relevancia y vuelve a reinar el release individual, el single.
Oh, maravilloso mundo nuevo. El fenomeno de los Beatles produjo una situación entre 1965 y 1995 que, en cierto modo le dió la muerte al rock (muerte por domesticación). Punk+internet, aparentemente, han restablecido las condiciones originales.
Y si no les parece…

El elfo, como siempre, diciendo con muchas palabras y citas en idiomas extranjeros, lo que puede resumir en un par de párrafos. Triste. Los Beatles no eligieron la ruta que siguió su música (la ruta comercial, quiero decir). Ellos no decidieron que su música gustara más que otras de su época. Los Beatles sólo hicieron musiquita y luego otros la convirtieron en petróleo etereo. ¿Qué hubiera pasado si nos robáramos con una máquina del tiempo los embriones de John, Paul, George y Ringo y los metiéramos en 4 vivíparas voluntarias para que fueran jovencitos en la época actual? Yo creo que los inocentes pondrían en youtube sus rolas, y serían un canal muy visitado. Y a lo mejor se quedarían en gratuito, o en precio voluntario, siguiendo las enseñanzas de Radiohead. Ellos necesitaban hacer música (bueno, Ringo no) y lo demás era sólo un accesorio divertido (bueno, para Sir Paul no).

Sin los Beatles el rock no habría llegado a mucha gente, incluyéndome. Sin ellos sí habrían existido Pink Floyd y Queen y The Ramones, pero no habrían vendido tantos discos. Sin el famoso cuarteto el rock se habría convertido en un subgénero underground, el cual sólo habría llegado a los oídos de una pequeña generación.
Cierto, es culpa de los Beatles toda la maquinaria que trabaja detrás del rock para ofrecerlo como producto más que como arte en estos tiempos, sin embargo, los sesentas de eso se trataban: de que los rechazados se convirtieran en los protagonistas de los noticieros; de que los jóvenes levantaran la voz para ser tomados en cuenta; de aprovechar los incipientes medios de comunicación. Que después todos esos ideales se prostituyeran, viene siendo harina de otro costal.
El punk no devolvió nada al rock, solamente lo interpretó de otra manera, basándose en el momento social que se vivía: más furia, menos confianza, más desesperación. Los Beatles, los Rolling Stones y otras bandas de esa época eran idealistas; a los Sex Pistols y The Clash les habían arrancado esos ideales a macanazos, y por eso hacían rabietas sobre el escenario en vez de música.
John, Paul, George y Ringo solamente se dedicaron a componer canciones que siguen sorprendiendo a cada nuevo escucha. Si hacer eso destruyó el concepto de rock como se concebía, se lo agradezco, pues a cambio nos han permitido acceder a artistas brillantes que de otro modo jamás habrían llegado hasta nosotros.
Y ese John Waters, también me la pela.

Cuando era niño [
In the town where I was born] mi madre acostumbraba escuchar The Beatles en la radio, en sus discos LP… legado que fue transmitido a mi hermano, quien en su adolescencia comenzó también a escuchar el famoso grupo de Liverpool. De tal forma que mi infancia y adolescencia estuvo salpicada de John, George, Paul (Sir?)y Ringo.
Conforme fui creciendo empecé a abrir panorama musical, me tope que The Beatles continuaban siendo punto de referencia, no solo eran un buen pretexto para recordar a mi madre y hermano. Me di cuenta que la cosa iba más allá. Fue entonces cuando pensé en la forma en que la música fue impregnada de un ritmo, sonido, voces y estilo que trascenderían a lo largo de la historia.
Alguna vez uno escuché el comentario de uno de mis profesores de música [speaking words of wisdom] que el éxito de la banda podía entenderse por dos factores. El primero de ellos dependía de las condiciones históricas en las que el grupo aparece, una sociedad en la que había pocas opciones de expresión juvenil y adolescente en la que un grupo de cuatro muchachitos aparece para dar opciones, estilo e identidad a una generación (¿a una?).
El segundo factor reivindicaba un poco más al cuarteto, hablando de la verdadera genialidad musical, lírica [Ob la di ob la da life goes on bra] e inventiva de cada uno de sus integrantes, la cual seguiría colocándoles como referencia en el mundo de las grandes bandas de rock.
Y es que, gracias a la puerta que abrieron estos cuatro chamacos, las (sub) culturas juveniles mostraron al mundo la posibilidad de expresión, música propia, actitud propia. Y cuando uno es adolescente buscando identidad y pertenencia, esos antecesores se agradecen.
Cuando niño los escuchaba por añadidura, cuando adolescente mi hermano continuaba con ellos, y ahora entre más me alejo de estas edades me gustan cada vez más los “clásicos”
¿Quieres preguntar si me gustan The Beatles?
La respuesta es que a mi estos tres y aquellos cuatro me la pelan [We all live in a yellow submarine].